Hola! Que alegría estar aquí de nuevo frente al teclado… La verdad que estaba viviendo una etapa de transición y , como cualquier transición, cualquier cosa que se dice por decir… ¡Puro relleno! Así que aquí estoy de nuevo. Fresco, actualizado y con 365 días a la espalda que dan mucho de lo que hablar. Quizás es más importante a dónde impulsan mas que a dónde me han llevado. Pero en fin, ahora que ya hay una intro enredosa al más puro estilo León podemos dar por iniciado este Post. 3.2.1 ¡ DENTRO!
Si el año pasado en estas fechas me tocaba lanzar una firma de cosmética con mucho valor emocional, este es momento de analizar el impacto de esta aventura. «Caminé sobre Cristales, Sonreí a la Tormenta y Encendí la LLama…» Y ayer estaba aquí gritando mi silencio. Hoy continuaría » Invoqué al Chamán, Florecí en el Desierto y Volé más Alto» Y hoy estoy aquí gritando mi silencio.
Que bonito es el maldito silencio que nos obliga a abrir esas pesadas mochilas que decidimos arrastrar. Como duelen esos trozos de cristales que se clavan en la piel cuándo decidimos hacer limpieza de todo lo roto, y como curan las sonrisas verdaderas, las que afloran solas y consiguen un arcoíris radiante en los días en blanco y negro. Que bonito es vivir, hacerlo intensamente, pagar las consecuencias de los actos, hacer las paces con los errores y avanzar. Ver la vida a todo color, sin escalas de grises empañando el horizonte y sin renunciar a todo el sufrimiento vivido. Sabiendo que sin ese dolor hoy no tendría el brillo adquirido. Y es que nadie me dijo en ningún momento que sería fácil, aunque también se les olvidó decirme que era tan emocionante.
Un año de Gritar el Silencio, es un año de provocar conversaciones incomodas. Normalizar tabúes. Quitar obstáculos y hablar desde el corazón. Respirar. Disfrutar el momento. Colocar consciencia en lo que hacemos y eliminar el piloto automático.
Entrar en vuestras vidas, en vuestras rutinas y de una forma preciosa como es cuidaros. Hablar de números no vale la pena, éxitos de ventas, reconocimientos, » bla,bla,bla» en mi mente. Esto va de los abrazos nobles recibidos, de las miradas cómplices , incluso del llanto con un apretón de manos intenso. Va de recibir gratitud y dar ilusión. De escuchar críticas fundadas y desechar las dañinas. De apreciar los halagos y olvidar los «peloteos». Vinimos para quedarnos. Porque una crema facial es sustituible, pero el bienestar y la ilusión no. Queremos porque sí, son vínculos que nacen. Y si hay algo que en pleno siglo XXI no se puede digitalizar es Sonrojarnos, esa lágrima que se escapa sin control, ese grito al asustarnos, el rechazo hacia lo que nos duele. En conclusión. SENTIR.
Así que de esto va a ir esta nueva etapa. De un viaje de alto voltaje y como dijo Julia Roberts en «Pretty Woman» de «coger las curvas como si fueran railes». Vivir sin miedo tiene una gran consecuencia, y es vivirlo todo exactamente como lo quiero vivir. Porque como siempre repetitivamente digo solo es importante lo que para ti es importante.
Hablaremos de Por qué? Para qué? Quién? Porque el tema da para postear sin parar.
Muchas gracias por estar aquí. Porque escribir para la nada sería muy frustrante. Y sobre todo muchas gracias por abrir las puertas de vuestras vidas a mis Leones. Así que con mucho cuidado, porque tenemos un León. Y no nos da miedo Usarlo. Te veo muy prontito.
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