Un rosal floreció en las sombras

Hola!Hola!Hola! De nuevo por aquí dándole a las teclas. Y como ya sabes me gusta hacer «intros» a mis post. Digamos que para ir calentando motores y representar un poco esa personalidad Caótica que me precede. No se puede luchar contra uno mismo… Siempre me ha gustado hacer intros, yo me imagino que genera mayor interés en todo lo que voy a contar después, aunque seguramente a muchas personas se les haga muy pesado… Así es como soy, y así es como me comporto. Así que ahora que ya hemos generado un poco de enredo puedo empezar a ir ensero. 3.2.1 ! DENTRO!
Después de mucho tiempo en la oscuridad, moviéndome entre caos y sombras no encontraba ese portal mágico que me sacara de ahí. La luz no quería entrar y por nada del mundo me podía rendir. Aceptar, respirar, caminar, sonreír, descansar, soñar… Pero la luz no venia a mi. Seguía escondido en esa maldita cueva sin salida. Ya se sabe que en las sombras las decisiones son frágiles, la oscuridad siempre quiere ganar. Tener fe es muy bonito, pero es una emoción muy frágil. Terrenalmente siempre se necesita ese gesto que inspire esperanza. Algo a lo que aferrarse… ¡Humanidad! Bendito tesoro.

Aposté por hacer algo diferente. Si siempre hago lo mismo, siempre genero el mismo estímulo-respuesta. Por lo que sembré un rosal en la oscuridad. Y no. No te voy a explicar como lo hice. Simplemente lo hice. Aunque yo sabía que un rosal necesita luz, que era imposible, que no se podía, que cualquier mente razonable me haría perder ese hilito de fe que había nacido en mi. Opté por el silencio, como protección. Si nadie sabe, nadie opina. Si nadie opina, yo decido. Si había aprendido a Gritar el Silencio, podía sembrar un rosal en la oscuridad. ¡ Y lo hice!
EMPECÉ A VIVIR AGARRANDO DE LA MANO AL MIEDO. A vivir por mi, con mis propias decisiones. Gustaran o no. Puede que los milagros ocurran y creo totalmente a quién los ha recibido y vivido. Yo opté por proteger la semilla. Cuidarla. Mimarla. Endulzarla y olvidarme de la oscuridad. Aprender a soñar en ella, en manejarla. Y de cada vez bajaba más la angustia y me peleaba menos con el miedo.
Sorprendentemente la semilla germinó y ese rosal empezó a crecer. Te lo creas o no, creció. Y ese gesto me dio a entender que imposible es aquello que no se intenta. Nunca sucederá algo que solo es una idea, una idea que nunca pasa a la acción. Conseguir esa hazaña me cambió completamente. Empecé a entender la vida desde otra perspectiva y con ello a dejar de SUFRIR POR LAS SOMBRAS. Endulzar esa idea, no cansarme, darle amor, pasión, compromiso, fe y MI LUZ INTERIOR funcionó. El rosal creció. Y con el, el amor por mi y por los demás. Sin Hablar de rendición. Aceptación.
El rosal floreció. Una rosada cultivada en la oscuridad nació con luz. Aromatizó las sombras y les puso su pequeño toque de color. Me devolvió a mi la fe. Y sobre todo las ganas de creer en crear. He generado muchos haters por el camino. Supongo que muchos de ellos incluso tienen razón, yo he sido un habitante oscuro de las sombras, y en ellas solo reina el pesimismo y las malas decisiones.

«Una vida gestada por la rabia no puede entender una vida impulsada por la paz»
Sembré un rosal en la oscuridad. Y floreció! Y ahora que conozco el poder del amor las sombras no saben como atormentarme. Voy a pintar colores sobre ellas porque les guste o no. ¡Esa cueva es mía! ¡Y yo decido como se vive en ella!

Muchas gracias por leerme. Hater o Lover eres siempre bienvenido a mi mundo. Si me odias no me duele y si me amas me llena. Si te inspiro me alaga y si te molesto también te entretengo. Vuelvo pronto por aquí. Cierra los ojos cuando te muevas en las sombras, cree en ti y que mi León siempre te acompañe
Jaume Pou . Un pez

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